Nike, ante el freno de la IAAF a las zapatillas: «Seguiremos innovando»

Hay veces en las que deporte, normativa federativa e industria no alinean bien. Casi siempre por una falta de acompasamiento se terminan creando universos paralelos. Los segundos se agarran al imposible freno a la ciencia, los primeros a cuestiones jurídicas e igualdad con el estandarte de defender la esencia del juego por bandera.

Desde que Nike puso en marcha su proyecto Next, enorme paraguas en el que están incluidas todas las versiones de zapatillas que hoy dominan los maratones del planeta, la World Athletics, la Federación anteriormente conocida como IAAF, puso su estudio bajo el radar. Finalmente, a finales de enero de 2020, acaba de limitar a 40 milímetros la suela, lo que invalidaba la última versión, el prototipo de las Alphafly que usó Eliud Kipchoge en su desafío de INEOS 1:59 en Viena en noviembre pasado.

La versión comercial, no la misma, de la Alphafly de Kipchoge

En Nueva York, donde el invierno ya no es tan crudo por el cambio climático -contra el que también pelea Nike con una nueva línea de ropa reciclada que lucirá, entre otros, el equipo olímpico estadounidense con los chándals más ligeros de la historia-, hay cierto malestar por la decisión tomada. «Nos complace saber que la colección Zoom Vaporfy y Alphafly Next% siguen siendo legales, pero nos frustra que otro tipo de calzado nuestro no sea permitido en este momento bajo las nuevas reglas», dicen en el Forum Nike 2020.

Paralizada la zapatilla antiBolt

Los productos excluidos serían, entre otros, la flamante Nike Air Zoom Viperfly, la zapatilla de clavos que se descubrió hace una semana en el entrenamiento del velocista Rodgers y con el que pretendían asaltar los récords de velocidad. La firma, en cambio, si comercializará la Alphafly, que no es la misma que la que llevó Kipchoge, pero que está basada en la tecnología que se desarrolló para la ocasión, con una sola placa de carbono y una suela que no supera los 40 mm de grosor.

La Viperfly que World Athletics no ha homologado

Tal decisión, sin embargo, no cambiará la línea de investigación de la firma de Oregon, cuya filosofía antepone la felicidad del consumidor por encima de cualquier normativa. Al igual que el golf en 2010 tuvo que diferenciar entre el amateurismo y el profesionalismo con las estrias en v de los palos, ahora Nike pretende separar las necesidades de sus atletas de élite de los del día a día.

«Seguiremos manteniendo una comunicación abierta con World Athletics y el sector sobre las nuevas normas para que el calzado de competición y alto rendimiento satisfaga todas las voluntades», dicen desde la firma con el deseo de seguir innovando. «Porque llevamos investigando medio siglo y el deportista será nuestro principal foco de atención», rematan.

Prensa:Marca

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