Semenya se reivindica en Doha con victoria en los 800 metros tras la sentencia del TAS.

Caster Semenya se reivindicó en la pista. Lo hizo en Doha, en la primera cita de la Liga de Diamante, y lo hizo como acostumbra, con una victoria en los 800 metros, la prueba en la que es campeona olímpica y campeona del mundo. La sudafricana, que quizás disputó este viernes su última carrera de 800 metros después del fallo del TAS (que le obligará en principio a medicarse para bajar su nivel de testosterona), ganó con solvencia y una gran marca, 1:54.98, sobre todo teniendo en cuenta que acaba de empezar la temporada al aire libre y Semenya llega de proclamarse campeona nacional de 5.000 metros.

La sudafricana, de la que no se conoce su futuro -podría medicarse para poder correr el 800 o subir de distancia-, se colocó rápido detrás de la liebre, que llegó a los 400 en 56.66, el tiempo requerido. Cuando se quedó sola en cabeza, Semenya recordó a la de siempre. Aceleró, empezó a tomar distancias, con la única estela de Niyonsaba -otras de las atletas con problemas genéticos similares a los de Caster-, para cruzar la meta con un nuevo triunfo, el que supone su 39 victoria consecutiva en la distancia, con un gran registro: 1:54.98, la cuarta vez que baja de 1:55 en su carrera deportiva.

Tras la victoria, Caster dejó claro que no se plantea retirarse, pese a la sentencia del TAS en favor de la normativa IAAF. “Sigo entrenando, sigo corriendo. No me importa lo que venga delante de mí, como ya dije. Siempre encuentro alguna manera de seguir”, aseguró.

Segunda tras Semenya acabó Niyonsaba, subcampeona olímpica y mundial, con 1:57.75, mientras que la tercera plaza del podio fue para la estadounidense Wilson (1:58.83). Por su parte, Wambui, bronce olímpico en Río y otra de las atletas que sufre hiperandrogenismo, terminó sexta, con 2:00.61.

Marca:Atletismo.

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